LLAMAMIENTO DE CARACAS


 ENCUENTRO MUNDIAL DE INTELECTUALES Y ARTISTAS
 EN DEFENSA DE LA HUMANIDAD

 

Caracas, diciembre del 2004
 

Reunidos en Caracas, cuna del Libertador Simón Bolívar, intelectuales y
artistas de cincuenta y dos países y diversas culturas coincidimos en la
necesidad de construir una barrera de resistencia frente a la dominación mundial
que hoy se pretende imponer.

Vivimos en una época donde la carta de la ONU no es respetada; la
legalidad internacional ha sido quebrada y quedan abolidos principios como el de
la no intervención en los asuntos internos de los estados y el propio concepto
de soberanía. Las convenciones de Ginebra sobre prisioneros de guerra y
protección de poblaciones civiles han sido violadas; detenidos/as son torturados
y vejados y se han creado penales sin ley en el territorio usurpado de
Guantánamo y en Irak. La invasión y devastación de Irak, las amenazas contra
otras naciones del Oriente Medio, el martirio del pueblo palestino, las
intervenciones de las grandes potencias en África revelan la decisión de imponer
a sangre y fuego un orden basado en la fuerza.

Gran parte de estas agresiones tienen por objeto apropiarse las reservas de
hidrocarburos, minerales, biodiversidad y agua de los países menos
desarrollados. Apoyamos el derecho de los pueblos a mantener el control sobre
tales recursos y a repeler las intervenciones expropiadoras.

Los crímenes contra el pueblo iraquí demuestran hasta qué extremos pueden
llegar  medios y gobiernos que se proclaman defensores de  los derechos humanos.
La ciudad de Falluya, hoy arrasada, quedará como símbolo de resistencia heroica
en un momento trágico de la historia.

Parte de este proyecto de dominación es el cobro de una deuda externa
ilegítima y el intento de anexión económica de América Latina y el Caribe
mediante el ALCA y otros planes y acuerdos lesivos para su independencia y sus
oportunidades reales de desarrollo. Crece el peligro de nuevas formas de
intervención y agresión frente al auge de las luchas sociales y al proceso de
cambios que vive la región. Las nociones de "guerra preventiva" y "cambio de
régimen", proclamadas en la doctrina oficial del gobierno de Estados Unidos,  se
alzan amenazantes frente a todo país que no se pliegue a los intereses
imperiales o que tenga una importancia estratégica. Un ejemplo es la reciente
intervención en Haití.  Hoy más que nunca resulta necesario movilizar la
solidaridad con Venezuela, Cuba y todas las causas populares del continente.

Expresamos además nuestra solidaridad con los pueblos de Irak, Palestina,
Afganistán y todos los que resisten la ocupación y agresión imperialistas.

Un componente crucial de la lucha global ante las aventuras
imperialistas, junto con las fuerzas que en Europa, América Latina y otras
partes del mundo se han manifestado contra la guerra, es sin duda la
movilización de los sectores más conscientes del pueblo estadounidense.

Condenamos el terrorismo, pero nos oponemos a la utilización política que
se ha hecho de la llamada "guerra contra el terrorismo", y a la apropiación
fraudulenta de valores y conceptos como democracia, libertad y derechos humanos.
Rechazamos que se llame terrorismo a las luchas de resistencia de los pueblos y
guerra contra el terrorismo a las agresiones de los opresores.

Mientras se dilapidan recursos incalculables en la industria militar otro
exterminio silencioso y devastador tiene lugar cotidianamente a causa del
hambre, los problemas sociales, la pobreza extrema, las enfermedades curables y
las epidemias. El  sufrimiento que padecen los pueblos de África, de Asia y de
América Latina y el Caribe, como resultado de las políticas promovidas por las
instituciones financieras internacionales, es ignorado por los que pretenden
dominar el mundo y las élites globales que se benefician del pillaje
neocolonial. La ausencia de programas para la solución real de estos problemas
es otro signo de la deshumanización que caracteriza nuestra época.

 Hacemos nuestras las luchas de los trabajadores/as, de los campesinos/as,
de los desocupados/as, de los precarizados/as, de los explotados/as, de los
excluidos/as, de las mujeres, de los pueblos indígenas, afrodescendientes y
originarios, de los migrantes, de las minorías sexuales, los niños sin amparo y
las víctimas del comercio sexual. Apoyamos y nos comprometemos con las
reivindicaciones de quienes defienden sus derechos y su identidad frente a las
pretensiones totalitarias y homogeneizadoras de la globalización neoliberal.

 Desprovista de niveles básicos de alimentación, atención médica, energía
eléctrica, vivienda y agua potable, una gran parte de la humanidad es
sacrificada por un sistema que agota los recursos naturales, destruye el medio
ambiente y con su irracional derroche consumista pone en peligro la
supervivencia de la vida misma.

Las grandes mayorías tienen un acceso muy limitado a la educación y están
excluidas del beneficio que pudieran aportarles las nuevas tecnologías de la
información y las de producción de medicamentos genéricos. El sistema económico
dominante genera la mercantilización de la mayor parte de la producción
intelectual, la privatiza y la convierte en instrumento para perpetuar la
concentración de la riqueza y la domesticación de las conciencias. Urge impedir
que la OMC, en su política por transformar al mundo en mercancía, aniquile la
diversidad cultural.

 La concentración de la propiedad de los medios masivos de
comunicación convierte la libertad de información en una falacia. El poder
mediático, al servicio del proyecto hegemónico, distorsiona  la verdad, manipula
la historia, fomenta la discriminación en sus diversas variantes y promueve la
resignación ante el actual estado de cosas presentándolo  como el único posible.

Es necesario pasar a la ofensiva con acciones concretas. La primera de
ellas, decidida en este Encuentro, consiste en crear una red de redes de
información, acción artística cultural, solidaridad, coordinación y movilización
que vincule a intelectuales y artistas con los Foros Sociales y las luchas
populares, y garantice la continuidad de estos esfuerzos y su articulación en un
movimiento internacional "En defensa de la humanidad".

Es fundamental contrarrestar la propaganda de los centros hegemónicos
haciendo circular las ideas emancipatorias a través de todas las vías: emisoras
de radio y televisión, Internet, prensa alternativa, cine, medios comunitarios y
otras, y difundir los proyectos de desarrollo y las experiencias de
participación y educación populares, para que puedan convertirse en referentes
de la reconstrucción de las utopías que impulsan la historia.

La realidad venezolana demuestra que la movilización popular es capaz de
conquistar y mantener el poder para el pueblo y promover y defender grandes
transformaciones en su beneficio. Nuestra gratitud al gobierno bolivariano, al
pueblo de Venezuela y a su presidente, Hugo Chávez, por su compromiso con el
futuro de este movimiento internacional.

En esta hora de especial peligro renovamos la convicción de que otro
mundo no es sólo posible sino imprescindible y nos comprometemos y llamamos a
luchar por él con más solidaridad, unidad y determinación. En defensa de la
humanidad, reafirmamos nuestra certidumbre de que los pueblos dirán la última
palabra.