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Diálogo con Evo Morales
Entrevistó Luis Bruschtein
–¿Cuál
es la posición del Movimiento al Socialismo con relación al gas de
Bolivia?
–Nosotros planteamos que se trata de un recurso natural que es patrimonio
nacional. Entonces, la primera etapa en la lucha de nuestro pueblo es
recuperar la propiedad. Y el segundo paso es encontrar la forma en que la
comercialización y explotación de ese gas beneficien a los bolivianos. En
tercer lugar está la exportación a la región, hablemos de Brasil, de Chile
o de la misma Argentina. En el caso de Chile, nosotros la incluimos en el
marco de otra negociación que es la salida al mar. Si ellos quieren
importar gas boliviano, estamos hablando de una reciprocidad, es decir,
hacerlo de una manera que permita resolver los problemas de nuestros dos
países o de otros. Cuando hablo de reciprocidad, los países de la región
debemos entendernos fundamentalmente. Y si hablamos de Argentina, tenemos
que entablar las negociaciones, pero en un marco de equilibrio, que
nuestros países se beneficien, tanto el productor como también el
consumidor. Y para eso tenemos que sacar del medio a las trasnacionales,
los intermediarios. ¿Qué sentido tiene un negocio para nuestros países
cuando la negociación se hace entre Repsol-Bolivia, con Repsol-Argentina?
No tiene ningún sentido.
–Para llegar a una negociación de ese tipo, deberían cambiar muchas cosas
en los dos países...
–Acá la negociación tiene que ser Estado a Estado para que los pueblos se
beneficien. En este momento estamos en la etapa de cambiar la ley de
hidrocarburos en Bolivia, que recupera la propiedad de los hidrocarburos.
Se refundaría Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos para que ejerza
el derecho propietario y establezca las negociaciones en nombre del pueblo
boliviano. Yacimientos había sido eliminada como empresa estatal. Nosotros
planteamos que debe refundarse para que explore, industrialice y exporte
ese recurso natural.
–¿En qué punto se encuentra esa discusión en Bolivia?
–En este momento el pueblo está movilizado en huelgas de hambre, marchas,
en bloqueos de ruta, para que el Parlamento apruebe de una vez la nueva
Ley de Hidrocarburos donde garantice la propiedad, refunde Yacimientos,
con cincuenta por ciento de regalías para la empresa y cincuenta por
ciento al Estado. El derecho de los pueblos indígenas, el derecho a la
consulta, el derecho a los beneficios, además de eso, el tema de la
industrialización.
–¿Cuanto puede demorar la aprobación de esa nueva ley?
–La ley en sí ya está aprobada, falta que pase al Senado. El tema al que
han puesto mayores objeciones es al de las regalías.
–¿Qué plantea Repsol frente a esta ley?
–Bueno, las transnacionales nunca quieren dejar la mamadera. Ese es el
problema. Y no faltan algunos parlamentarios y políticos que defienden los
intereses de las transnacionales por encima de los intereses de los
bolivianos.
–Después de las últimas elecciones, el MAS, el partido que usted conduce,
quedó ubicado como el partido más importante de Bolivia...
–En las elecciones nacionales del 2002, nos ubicamos legalmente como el
segundo partido. Pero en las municipales hemos sido la primera fuerza
legal y legítimamente.
–¿O sea que las perspectivas de ganar las elecciones presidenciales del
2007 son bastante posibles?
–Los llamados indios, quechuas y aymaras, condenados a la extinción, al
exterminio, nuestros antepasados, nuestros abuelos, no tenían derecho a
entrar o caminar por las plazas principales, no tenían derecho a caminar
en las aceras, ahora estamos en el Palacio Legislativo, a un paso del
Poder Ejecutivo. Lo hemos planteado como que nosotros mismos nos
gobernemos.
–¿Cuántos legisladores tiene el MAS?
–De 130 diputados, tenemos 27; de los 27 senadores, tenemos ocho. Eso fue
producto de las elecciones nacionales donde hemos sido la segunda fuerza
política.
–Su figura en el escenario político boliviano ha sido duramente criticada
por el gobierno de Estados Unidos. ¿Cómo ve usted esa reacción?
–Si el perro ladra es porque alguien anda, ¿verdad? Y el movimiento de
pueblos originarios, el Movimiento al Socialismo, avanza con firmeza hacia
adelante para primero hacer Evo Presidente 2007, segundo el MAS será
gobierno. Pero desde la presidencia, desde el gobierno, gobernará por el
poder del pueblo. Yo sólo creo en el poder del pueblo. Hay firmeza, somos
consecuentes con esa propuesta, pese a la reacción del Norte, y no nos
asusta, felizmente el pueblo ha perdido el miedo a las amenazas del
gobierno de los Estados Unidos.
–¿Piensa que pueda tener una actitud intervencionista, más agresiva?
–Yo creo que busca eso, pero felizmente también, ahora un gobierno de este
tipo en Bolivia no estaría solo. Ahora hay presidentes que están con su
pueblo, ayer se sumó Tabaré Vázquez como una gran esperanza para los
desposeídos, es una gran esperanza más que tenemos que está junto a los
movimientos sociales y políticos para frenar la soberbia del Imperio. Yo
considero que esas declaraciones que vienen de la Casa Blanca son una
campaña, son amenazas, amedrentamiento, ellos harán campaña para los otros
candidatos, pero yo creo que no toman en cuenta la decisión del movimiento
popular de liberarnos del imperio. Cualquier actitud más agresiva no
tendría futuro. Así es como agoniza el Imperio en Irak. Yo estoy seguro
que Irak será el segundo Vietnam para el gobierno de Bush y si intenta
alguna intervención para Cuba, Venezuela, Argentina, Bolivia o a Uruguay o
a Brasil, ese será el tercer Vietnam para los norteamericanos.
–¿Además del apoyo de los sectores campesinos, de los pueblos originarios,
el MAS ha recibido el voto de otros sectores de la sociedad, como capas
medias, sectores empresarios?
–Sí, ha sido un proceso interesante. Yo pongo el ejemplo de cuando marcho
por la calle con mis compañeros, haciendo campaña, entonces una señora,
citadina, bien pintada, se presenta y me dice: “Yo te voy a decir: Evo tú
no estás preparado para gobernar”. Fue una situación bastante agresiva y
no le quise responder así, sólo le dije “gracias”. Entonces la señora me
dice: “Sigue adelante Evo, yo te voy a votar porque tú eres honesto”. Yo
veo que la clase media, intelectuales, van sumándose, incluso empresarios
sanos, honestos. Estamos sumando sectores empresarios, agroindustriales.
–Un gobierno del MAS necesitaría el sostén de otros sectores sociales
además del campesino...
–Sí, en este momento el movimiento campesino, de los pueblos originarios,
es el más importante, antes era el movimiento minero, pero un gobierno del
MAS abarcaría a otros sectores, por supuesto...
–¿Ustedes están planteando la convocatoria para redactar una nueva
Constitución?
–Queremos refundar Bolivia mediante una Asamblea Constituyente. Refundar
Bolivia para unir Bolivia. Refundar Bolivia para eliminar la
discriminación, la explotación, el marginamiento, la alienación. Refundar
Bolivia para vivir unidos en la diversidad. Somos diversos, pero formamos
un mismo país.
–Usted dijo que tenían un 30 por ciento de los votos, pero un apoyo del 50
por ciento, porque quedaba mucha gente que no podía votar en las
elecciones...
–El gran problema que tenemos es el de la documentación, el de la
identificación. Recuerdo un caso familiar, en el carnet de identidad de mi
padre decía la fecha de su nacimiento. Entonces yo me estaba preparando
para festejar su cumpleaños. Pero él me decía que no sabía si ese día era
el de su cumpleaños. Yo no entendía. Entonces él me decía que no sabía, al
igual que mis abuelos, en qué día había nacido. “Inventé esa fecha
paratener el carnet de identidad”, me explicó. Hay familias que no saben
la fecha de nacimiento, no tienen certificado de nacimiento, por lo tanto
cuando llegan las elecciones no pueden votar. En la campaña, hay
compañeros que me dicen: “Compañero Evo, yo sólo sirvo para levantar la
mano, pero no sirvo para votar”. Imagínese. A los partidos de la derecha
no les interesa documentar, porque si documentan a los pobres, eso será un
voto en contra de los partidos de la derecha. Nosotros queremos
documentar, pero tampoco tenemos elementos.
–¿Otros movimientos populares, como el de la revolución del ’52, tampoco
hicieron campañas de documentación?
–Mínimamente en las ciudades y en algunas provincias, pero documentación a
todos, no. Claro, hasta el ’52 no había voto universal. El voto universal
ha costado sangre. Antes del ’52 decían que como los campesinos no pagaban
impuestos, no podían votar, los campesinos no saben leer y por lo tanto no
pueden votar, bueno, había miles de imposiciones y trabas, a los
campesinos de la Nación Aymara nos consideraban casi como animales, como
salvajes, por lo tanto no teníamos derecho al voto. El voto nos ha costado
sangre conseguirlo. Así como el referéndum vinculante ha costado sangre
ahora. No solamente ahora tenemos el derecho de decidir quién es el
presidente, el presidente departamental, sino también el derecho a decidir
sobre los destinos del país mediante el plebiscito.
–¿Cuáles serían los puntos más importantes de la nueva Constitución que a
ustedes les interesa plantear?
–Primero, en el régimen económico, acabar con el Estado concesionario, el
Estado privatizador. En el plano social, planteamos equidad, igualdad en
el tema educación, vivienda, salud y trabajo. En cuanto a la estructura
política, reformarla completamente para que ser autoridad no sea servirse
del pueblo, sino un servicio para el pueblo, que es lo que practicamos en
nuestras comunidades. Y fundamentalmente buscar, no solamente cierto
equilibrio, sino potenciar a los movimientos sociales desde la nueva
Constitución, y el debate sobre la reterritorialización. Hay región
quechua, región aymara, tienen que respetarse. La nueva territorialización
del mapa político en Bolivia. Además, nosotros vamos a plantear que los
residentes bolivianos en otros países, en Argentina, en Estados Unidos y
en Europa, tengan derecho a votar en las embajadas, en nuestras
elecciones. Nosotros lo hemos planteado siempre, pero esto no ha sido
aceptado hasta ahora, porque esa gente que se fue a Argentina, a España, a
Estados Unidos, en busca de empleos, esa gente se ha ido de Bolivia
justamente por las malas políticas económicas que se implementaban en
nuestro país. Entonces estos partidos de derecha, el MNR, el MIR y ADN
saben que si les permite votar, el voto será en contra de ellos. Ahora en
la Asamblea Constituyente, uno de los temas centrales de nuestra propuesta
será para que toda esa gente vote.
–¿El MAS buscará alianzas con otros partidos en el camino a las elecciones
presidenciales?
–No nos interesa la alianza con otros partidos, nosotros buscamos la
alianza con los movimientos sociales, del magisterio, fabriles,
estudiantiles, campesinos, mineros, periodistas, centrales obreras
departamentales.
–¿Cómo ve el proceso regional que se ha producido con la llegada de
gobiernos con distinto signo a los de cinco años atrás?
–En el ‘90-92, cuando yo todavía era dirigente sindical, un periodista me
preguntó qué pensaba de Cuba. Yo le respondí que un día habría muchas
Cubas, con soberanía, como Cuba liberada, naciones que plantearan su
independencia del Imperio. Yo digo ahora que no me equivoqué. Tenemos
naciones como Venezuela, tenemos inclusive Brasil o el presidente Kirchner
que dignifica la posición de los argentinos. Ahora se suma Uruguay con
Tabaré Vázquez. Ojalá un día todos los países latinoamericanos vivamos con
dignidad, con nuestra soberanía y frenando la soberbia del Imperio, como
la de Bush y su gobierno, que está orientado a sólo concentrar el capital
en pocas manos y que las mayorías se mueran de hambre.
–¿Un gobierno del MAS encajaría también en ese proceso?
–Esperemos que sí, seríamos un gobierno de los pueblos originarios, un
gobierno totalmente distinto, pero antineoliberal y antimperialista, creo
que un gobierno así en el concierto latinoamericano aportaría esa faceta
que todavía le falta a ese proceso que es la voz de los pueblos
originarios. Todos los pueblos latinoamericanos estamos en el proceso de
vivir en la unidad en la diversidad, somos blancos, somos morenos, negros,
empáticos o feos como el Negro Morales...
–¿Y cómo empezó esa inquietud en usted por los procesos políticos?
–Yo jamás, jamás, había pensado hacer política en estos niveles,
convertirme en un referente a nivel nacional o quién sabe internacional, o
que hablara así de mí el gobierno de los Estados Unidos. Empezó por
razones económicas, yo diría de sobrevivencia en el Altiplano, de la
nación aymara, de la nación quechua, la necesidad de sobrevivir y trabajar
y ahí me han impulsado los compañeros del sindicato agrario campesino de
San Francisco, en Chapare, Cochabamba. Mi primer cargo fue secretario de
deportes del sindicato, que tenía 140 afiliados. Me decían “joven
pelotero”. Sábado y domingo me dedicaba al fútbol, y lo sigo haciendo,
pero ahora por problemas en la rodilla no puedo jugar por dos meses.
También juego paleta frontón, no soy tan campeón, pero la voy llevando. El
segundo cargo fue secretario de actas y luego secretario general del
sindicato. Después en el ‘88 estuvimos en la federación y en el ‘92 fui
presidente de las seis federaciones de Cochabamba.
–¿Sus padres habían tenido alguna participación, se discutía política en
su casa?
–Mi papá ha sido autoridad originaria, mayllku. El me decía que si quería
ser importante en la vida había que respetar a menores y mayores. Esa fue
su mejor lección. Yo me guío por tres o cuatro cosas: respeto al pueblo;
quien sabe, perdona; soberbia contra el imperio, no provocador, sino por
defender a nuestra identidad, a nuestra nación y a los pobres, porque a
veces hay que responder de igual a igual; honestidad, sinceridad y
consecuencia. Esas han sido las bases para haber sido primero dirigente
sindical y ahora dirigente político.
–¿Usted también trabajaba en el campo?
–Claro, trabajaba como arriero, caminaba kilómetros para llevar un rebaño
de llamas de un lugar a otro. A veces iba por el camino con las llamitas y
pasaba el ómnibus. Los pasajeros comían naranjas y arrojaban las cáscaras
por las ventanillas. Y allí iba yo, comiendo las cáscaras de naranja que
recogía. Soñaba con viajar alguna vez en el ómnibus comiendo naranjas. Me
parece mentira que ahora a veces hago ese trayecto en avión.
–¿La primera escuela a la que asistió fue acá en la Argentina?
–Sí. Me acuerdo una temporada en el 64-65, estaba de moda la zafra en
Argentina. Había un boliviano que reclutaba trabajadores para traer a la
zafra. Caminamos a pie hasta una estación del tren, en Oruro, agarramos
tren, me trajeron mis padres hasta Argentina, pasamos por Villazón, La
Quiaca, y hemos llegado a Jujuy. Y me acuerdo que llegamos a un campamento
en Calilegua, al lado de Ledesma. Allí mi papá fue zafrero y a los chicos
de los zafreros los mandaban a la escuela. Había tractores que nos
llevaban en unas chatas, nos subían a los chicos e íbamos a una escuela.
Yo era aymara cerrado, en la escuela no entendía nada, fue mi primera
escuela primaria.
Evo Morales es dirigente cocalero
boliviano, fue candidato presidencial del MAS |
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