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La
Cuba actual, no es ya una sociedad racista, como si lo fue hasta
concluida la etapa republicana. Sin embargo, aún los estereotipos
negativos acerca del no-blanco (negro sobre todo), prejuicios
raciales, racismo y discriminación, aunque no predominantes,
sobreviven y son alimentados dentro del ambiente social cubano.(44)
Por lo que resulta imposible decir, que ya el racismo no esta
presente dentro de nuestra cultura nacional.
Todo ello, a pesar de la extraordinaria obra humanista de la
revolución, en los más explícitos órdenes, y de que el proceso de
transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales,
vivido durante más de 46 años, hayan logrado sembrar las bases
fundamentales de una ética antidiscriminatoria dentro de la sociedad
cubana actual. Por lo que hoy, podemos afirmar, que la lucha contra
toda forma de discriminación, constituye un pilar inamovible, tanto
de la política interna como de la política exterior de la Revolución
Cubana.(45) La inmensa y profunda obra social y cultural que se
despliega en el país y el internacionalismo practicado por Cuba,
resultan ser dos de los más vivos ejemplos de ello. Deviniendo en
verdaderos paradigmas de la obra revolucionaria contra toda forma de
discriminación.
El racismo que aún sobrevive en Cuba, no es practicado desde los
niveles institucionales del Estado ni del Gobierno. Todo lo
contrario, como nunca antes había tenido lugar en la historia cubana,
estas estructuras de la sociedad se esfuerzan para desplegar una
política en busca de la equidad y de la igualdad social, que ha
topado no pocas veces con los mismos bordes del igualitarismo.(46)
Los negros y mestizos en la Cuba de hoy, todos los cubanos en
general, pueden contar con un gobierno, un Estado y un liderazgo
político, que asumen como propias las necesidades de la sociedad
cubana actual, sobre todo de los más pobres y antes discriminados.
Esforzándose el país, continuamente, porque la asistencia social, la
protección al ciudadano, y todos los beneficios imaginables, lleguen
al necesitado, hasta él ultimo rincón de la nación.
Pero el racismo y la discriminación, apoyándose en los estereotipos
negativos sobre los negros, y las formas de supervivencia de estos
prejuicios, dentro de algunas instituciones, espacios de la
conciencia individual, la sociedad cubana y la familia, aún
sobreviven. Ayudados, a partir de los años noventa, por las
profundas consecuencias de una crisis económica, con atisbos de
crisis social, que apenas comienza a ser superada. Propinándoles así
una “paliza descomunal” a todos los que idealistamente consideraron
que el problema del racismo en Cuba ya estaba resuelto, tal y como
fuera idealistamente proclamado a partir de 1962.(47)
Tal vez sea Cuba uno de los pocos países del mundo donde negros,
blancos y mestizos, comparten más espacios comunes en el orden
geográfico, espacial, social, cultural y político; donde la mezcla
es la regla, acelerado ello por una revolución radical y
extraordinariamente humanista, que declaró la guerra a la
discriminación y a la exclusión de todo tipo, a la pobreza y a la
desigualdad.
No es difícil aceptar tampoco, que tal vez sea Cuba el país donde
más se ha hecho y continúa haciendo contra la discriminación, por la
igualdad, la equidad y la justicia social.(48) Por lo que no es
posible ( sería un absurdo) desaprovechar la oportunidad de que por
primera vez en la historia de Cuba, negros y mestizos tiene la real
oportunidad de dejar finalmente de ser discriminados, compartiendo
con los llamados blancos, en igualdad de condiciones, los destinos
de la nación, ocupando el lugar que les corresponde dentro de una
sociedad multirracial ( Multicolor).
Sin embargo, algunos problemas, no solucionados aún, entre ellos, el
del abordaje a fondo del tema racial, contribuyen a que el racismo y
la discriminación que él trae aparejada, en medio de la compleja
situación actual, sobre todo económica, amenace con reinstalarse en
la macro conciencia de la sociedad cubana. Afectando también la
consolidación y el desarrollo de la cultura, la identidad nacional y
el proyecto social. Tales problemas son a nuestro juicio, entre los
más importantes, los siguientes:
La historia cubana escrita, refleja todavía de manera bastante
insuficiente el papel desempeñado por negros y mestizos y por la
mujer negra en particular, en el proceso de construcción de la
nación y su cultura. Lo cual afecta a la identidad cultural y
nacional, vistas como un todo. Las manifestaciones de racismo, que
se expresan como fenómenos de exclusión del negro y del mestizo,
sobre todo de los primeros, en algunos espacios sociales y
económicos, fenómeno que debe ser combatido aún de manera más
abierta, multilateral y sistemática.(49) La insuficiencia cultural e
ignorancia presentes en no pocas personas, que soslayan el tema
racial, niegan su existencia, asumen ante él mismo las más disímiles
actitudes, o simplemente consideran que se trata de algo sobre lo
cual no vale la pena hablar.(50)
La
nueva economía, emergida en Cuba durante el denominado “Periodo
Especial”, como resultado del conjunto de medidas dirigidas a
superar la crisis económica, apoyándose en el surgimiento de la
propiedad mixta de las corporaciones, el turismo y el acercamiento a
la llamada economía de mercado, es aún muy excluyente, en cuanto a
la presencia de negros y mestizos en posiciones protagónicas dentro
de ella. Especialmente en las actividades cercanas al turista y en
las posiciones de dirección.
Los principios trazados por la Dirección del País, para lograr la
existencia de un equilibrio racial en la política de cuadros,
establecidos desde 1985, aún no se cumplen. La limitada presencia de
cuadros de dirección, negros sobre todo, y mestizos, en las
estructuras de dirección del Estado y de las empresas, en particular
dentro de las corporaciones y el turismo, es preocupante. Lo cual
contradice los altos niveles educacionales alcanzados por esos
grupos raciales.(51)
La educación cubana, por su parte, aún no ha asumido la problemática
del color de la piel, como parte de la formación científica,
cultural e histórico- política, de un estudiantado, que todavía debe
enfrentar dentro de la realidad social actual, la existencia de los
estereotipos negativos sobre los negros y los “no blancos” en
general; los prejuicios raciales, la discriminación y el racismo.
Por lo que respecto al tema de la racialidad, existe aún en Cuba una
profunda dicotomía entre escuela y realidad social, que afecta el
desarrollo cultural y político de la juventud principalmente.(52)
Negros, blancos y mestizos, no se sientan en las aulas a recibir
contenidos que los asuma a todos de manera igualitaria, coherente y
equilibrada, como miembros de una sociedad uniétnica y
multicolor.(53)
El color de la piel, no aparece abiertamente asumido como una
variable de consideración directa dentro de la política social. Esta
ultima, actualmente, aunque ataca de manera más específica y directa
la pobreza, la injusticia social, la inequidad y practica
“discretamente” la llamada Acción Afirmativa, todavía no llega a la
esencia de las diferencias, que engendradas a partir de los
distintos puntos de partida históricos, subsisten entre los grupos
raciales que integran la población cubana actual: blancos, negros y
mestizos.(54)
Las ciencias sociales y humanísticas, en particular, dentro de la
educación superior, aún no asumen de manera suficiente el tema
racial como algo de vital estudio e investigación, para la más
profunda comprensión de la sociedad cubana actual y el insoslayable
abordaje de su perfeccionamiento. Por lo cual, la docencia e
investigación que aún se desarrollan en nuestras Escuelas y
facultades universitarias, son insuficientes desde la perspectiva
planteada.
El discurso público, por medio del cual se ataca la discriminación,
aún no es suficientemente divulgado, presentando también ciertas
aristas que deben ser ampliadas. Aunque, a pesar de ello, sus
formulaciones, ya encierran de por sí un basamento ético importante
para debatir sobre la cuestión racial.(55)
Una parte considerable de nuestra intelectualidad, ni siquiera
menciona el tema racial, no tomándolo en cuenta como un problema a
resolver. Por lo que es posible afirmar que existen diferencias
importantes, incluso entre nuestros intelectuales, en cuanto a cual
es el momento específico del proceso de consolidación de la nación
cubana y su cultura en que nos encontramos.(56)
Nuestras estadísticas económicas y sociales, prácticamente ignoran
hasta hoy el “color de la piel”, con el consecuente posible
cuestionamiento científico a la validez de sus conclusiones, al
excluir del análisis una variable fundamental para la
caracterización de la población cubana, así como la pérdida de
oportunidades que ello significa, al no reflejar la verdadera obra
social de la Revolución.(57)
Algunas consideraciones finales
Como resultante de todo lo expresado, lo que más caracteriza en la
Cuba de hoy el tratamiento del tema racial, socialmente hablando, es
una “gran ignorancia” sobre el mismo, tanto en el sentido de su
soslayamiento, como en el de su desconocimiento; así como un
discreto silencio, que lo relega al espacio de algunos grupos,
personas e instituciones preocupadas por el tema.
Ello se expresa claramente, en la realidad de los aún insuficientes
abordajes del tema racial en las estadísticas económicas y sociales,
la producción científica, la televisión, los medios masivos en
general y la literatura. Más grave aun, es que en perjuicio del
desarrollo de las ciencias sociales cubanas, prácticamente se le ha
cedido el tratamiento científico de la contemporaneidad del tema
racial a un conjunto de autores, que no comparten con nosotros las
vivencias de la cotidianidad dentro de la realidad social cubana
contemporánea. Prácticamente todas las investigaciones más
importantes ( publicadas) sobre el tema racial, que reflejan la
actualidad, de los últimos cuarenta años, no han sido producidas por
personas que vivan en Cuba.(58) Por lo que, estamos cediendo la
primacía en el tratamiento de un tema vital de nuestra realidad
social actual, con la consiguiente inconveniencia que esto encierra.(59)
Experimentamos a cada paso la sensación, de que muchos, teniendo
conciencia del problema, parecen querer solucionarlo, pero sin
mencionarlo, ni mucho menos debatirlo. Asunto este último en el que
apenas se ha comenzado a avanzar en los años más recientes, aunque
todavía de manera muy modesta y enclaustrada.(60) Por lo que todo lo
referido a un debate sobre el tema racial en la Cuba actual,
sobrevive aún casi como en un submundo de algunas personas e
instituciones interesadas. Facilitándole así la operatividad a uno
de los mecanismos sociales más peligrosos para la autoreproducción
del racismo y la discriminación dentro de la sociedad: la ignorancia.
Y más que ello, colaborando para viabilizar su reingreso a la
macroconciencia de la sociedad cubana actual.
La práctica ausencia de un debate abierto, o al menos discreto, pero
amplio, sobre el tema racial en Cuba, encierra entonces un peligro
mayor para la unidad alcanzada por la nación cubana, de lo que
muchos podrían imaginar. No es soslayando el tema, ni obstaculizando
su debate, la forma adecuada de enfrentarlo, todo lo contrario.(61)
Tal parece, que respecto al tema racial en la Cuba de hoy, no hemos
superado aún el dilema, ya planteado en medio de las guerras de
independencia identidad y cultura.(62)
Finalmente, llamamos la atención, de que no es posible olvidar, que
Cuba es vista como un ejemplo a seguir, para muchos pueblos
africanos, los 150 millones de afrodescendientes, los pueblos
indígenas y muchos afronorteamericanos, en general personas blancas
y no blancas, que ven en la Isla, no solo un paradigma de
emancipación política, sino también social y cultural.
Esteban Morales Domínguez es cubano y Doctor en Ciencias
Económicas. Es Investigador Titular del Centro de Estudios sobre
Estados Unidos (CESEU) de la Universidad de La Habana.
Notas
44). Véase el trabajo “ Raza y Desigualdad en la Cuba Actual” , de
Rodrigo Espina y Pablo Rodríguez, Revista Temas No. 45- enero- marzo
del 2006. pp. 44-54. Donde podemos observar, que no se trata de
simples lastres heredados, sino de insuficiencias que aún la
sociedad cubana es capaz de reproducir.
45). Utilizamos aquí negro , en el sentido en que comunemente la
población lo utiliza. ( Nota del Autor ).
46). Aunque ello no nos libra del peligo de que la institucionalidad
también sea tocada. Ver del Autor: Revista Catauro No. 6.Donde
presentamos una explicación más completa de este controvertido
asunto.
47). Para ampliar: ver del autor: Cuba: los retos del color. Libro
publicado por el CESBH, Universidad de La Habana, 2005.También
Revista Catauro No. 6. Lugares donde explicamos la dialéctica de
como, aun y cuando el racismo no es parcticado desde los niveles del
Estado y del Gobierno, dado que los cuadros en Cuba no viven como
una “guardia pretoriana”, existe el peligro de que a través de la
dinámica de las relaciones entre el poder formal y las extructuras
informales de poder, el racismo pueda ser inoculado a las
instituciones de la sociedad civil.
48). Todas las medidas sociales adoptadas en los últimos años, en el
campo de la salud, la educación, la seguridad social y alimentaria,
el empleo y en el campo de los beneficios sociales de todo tipo,
como viviendas, equipamiento familiar, etc. son el claro indicativo
de un proceso de profundización de lo que pudieramos llamar
políticas de beneficio social para toda la población cubana.
49). Ver: Espina y Rodríguez, Revista Temas Ob.Y Esteban Morales,
Catauro No.6
50). Para ampliar sobre este asunto, ver: Esteban Morales, Cuba:
algunos desafíos del color.Revista Academia, UH, próxima a salir .publicada
51). Es notable, la atención prestada a este asunto dentro de las
estructuras del Partido Comunista de Cuba a todos los niveles de
dirección.
52). Lamentablemente, se conoce de iniciativas por parte de algunos
maestros, que pretendiendo salvar la situación y llenar el vacío,
adoptan actitudes ante el asunto, que tienden a crear más problemas
de los que resuelven.
53). Por lo cual, no excluimos a ningun grupo racial, pero negros y
mestizos , no estan suficientemente represetados en nuestro planes
de estudios y programas. ( Nota del Autor).
54). Asumimos como válida esa clascificación, que consideramos es la
que mejor tipifica a nuestra población. ( Nota del Autor ).
55). ¿Cuál es la razón o razones, de que las múltiples ocasiones en
que Jefe de la Revolución se ha referido extensamente al tema
racial, sus palabras no sean ampliamente divulgadas?
56). Todo ello a pesar, de que algunas manifestaciones culturales
como el Rap, presentan discursos muy críticos al respecto.Emergiendo
como un discurso alternativo de denuncia.La televisión por su parte,
ha comenzado a hacer algunos esfuerzos muy discretos en la misma
dirección. ( Nota del Autor ).
57). Un ejemplo de esa ausencia es posible verlo en varios informes
rendidos por Cuba en los años más recientes: Investigación Sobre
Desarrollo Humano y Equidad en Cuba 1999, CIEM-PNUD, La Habana,
2000; Perfil Estadístico de la Mujer Cubana en el Umbral del Siglo
XXI, ONE, La Habana, 1999; Cuba: 10 años después de la Conferencia
sobre la Población y el Desarrollo, CEPDE- ONE,-UNFPA, La Habana,
2005.Cuba: Objetivos de desarrollo del milenio, Segundo Informe,
INIE, La Habana, julio del 2005. En ellos se constata el gran avance
logrado por Cuba en todos los órdenes, pero al no considerar el
color de la piel, se pierde la oportunidad de presentar la obra de
la Revolución en aquellos sectores y grupos poblacionales, donde la
pobreza es mayor. Ademas de que es posible cuestionarse su validez
científica, a partir de que no consideran un atributo fundamental de
la población cubana, como lo es el “color de la piel”.
58). Me refiero a los libros de Aline Helg, Carlos Moore y Alejandro
de la Fuente. La famiglia negra o mestiza, apenas aparece en nuestra
televisión.
59). Lamentablemengte, ya nos ocuurrió con los Derechos Humanos. Nos
demoramos en articular un discurso propio al respecto, y aún los
sufrimos.Solo recientemente, las Revistas Tema, Catauro y La Gaceta,
han dedicado trabajos sobre la actualidad del tema.
60). Existe el “Grupo Color Cubano” de la UNEAC, donde se debate el
tema sistematicamente, pero dentro de un contexto aun muy limitado y
casi no divulgado. Tratándose de actividades a las que nuestra
prensa nacional apenas le da cobertura.( Nota del Autor ).
61). Lamentablemente, el tema aparece en el denominado “Informe de
la Transición”, y esta siendo manipulado para crearle problemas a la
Revolución Cubana.
62). No hay dudas de que reivindicadora y dignificadora de la
Revolución Cubana ha sido extraordinaria, pero de lo que se trata es
de terminar de extirpar del cuerpo social de la nación cubana los
estereotipos negativos, los prejuicios y el racismo que aún
sobreviven.Mientras ello no ocurra, sempre estaremos ante el serio
peligro de retroceder. ( Nota del Autor ).
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