Por el equilibrio del mundo
5 de febrero de 2008
La Habana.- Conmemorando el 155 aniversario del natalicio de José Martí, entre los días 28 al 30 de enero pasado tuvo lugar en el Palacio de Convenciones de esta capital la Segunda Conferencia Internacional por el Equilibrio del Mundo. Sus propósitos principales fueron: que la conferencia sirviera como un espacio de reflexión y debate sobre las ideas a discutirse con absoluto respeto a todas las opiniones, y el de integrar más aún las ideas y principios del Apóstol en el desarrollo del proceso revolucionario del pueblo cubano así como en los procesos libertarios de nuestros hermanos pueblos latinoamericanos y del Caribe.
La convocó y organizó la Oficina del Programa Martiano con la ayuda de un Comité Internacional Preparatorio compuesto por renombrados intelectuales, entre los que se encuentran, François Houtart, teólogo belga, Atilio Borón, sociólogo argentino, Frei Betto, teólogo brasileño, Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz argentino, Pablo González Casanova, ex Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México y Eusebio Leal, Historiador de la ciudad de La Habana entre otros.
En la conferencia, además de prestigiosos estudiosos de la obra martiana cubanos, participaron más de 400 otros intelectuales, investigadores, personalidades de la cultura y la política provenientes de 34 países de seis continentes. Además de las conferencias y talleres que tuvieron lugar durante esos tres días se participó en otras actividades colaterales como parte del programa de la conferencia.
Entre estas se destacaron dos. La primera fue una multitudinaria Marcha de las Antorchas, evento anual, recordando la famosa marcha de antorchas de los universitarios habaneros del 27 de enero de 1953. La de este año, como aquella primera del año 53, fue encabezada por el Comandante Raúl Castro y fue una impresionante manifestación de miles y miles de jóvenes, que se dieron cita en la escalinata universitaria y sus alrededores, para de ahí partir caminando, a las once y media de la noche del día 27 de enero, víspera del natalicio del Maestro, por las calles San Lázaro, Infanta y 25 para terminar en las canteras de El Vedado, la Fragua Martiana, donde el joven Martí cumpliera condena.
La segunda actividad colateral fue la inauguración de una monumental escultura del extraordinario arquitecto brasileño, Oscar Niemeyer, en la plaza que lleva su nombre en la nueva e impresionante Universidad de Ciencias Informáticas en las afueras de La Habana. La escultura fue obsequiada por Niemeyer al presidente Fidel Castro por sus 80 cumpleaños. Ésta consiste en un grande monstruo de boca abierta y una figura más pequeña representando a los cubanos enfrentándolo con la bandera nacional en alto, como símbolo de la resistencia de la nación cubana a las agresiones sin límites del imperialismo.
Entre las personalidades que presentaron conferencias magistrales se encontraron: Frei Betto, Armando Hart, Director de la Oficina del Programa Martiano, Jorge Enrique Adoum, poeta e intelectual ecuatoriano, Jean Lamore, prestigioso profesor universitario francés y Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, quien estuvo a cargo del discurso de clausura.
La mayoría de las intervenciones se realizaron en comisiones y talleres. Las tres comisiones trataban los temas recogidos bajo los nombres de: La Dimensión Social y Política de José Martí; La Naturaleza y el Hombre; y Los Desequilibrios en el Mundo y su Repercusión. Los talleres fueron: Próceres y Pensadores de América y otro titulado En Defensa de la Humanidad. Además tuvo lugar un simposio a cargo de la Fundación Antonio Nuñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre, y un Foro Juvenil, titulado, José Martí: el Hombre Nuevo para el Mundo Nuevo.
En las tres comisiones se presentaron ponencias que trataron sobre temas como: valoraciones hechas por Martí a las tendencias filosóficas existentes en Estados Unidos en la década del 80 del Siglo XIX; discurso Con todos y para el bien de todos; la filosofía martiana como dimensión de universalidad de su pensamiento; pensar la utopía desde José Martí; la trascendencia histórica y el papel de las nuevas generaciones; el patriotismo en el pensamiento ético de José Martí; el imperialismo actual: un estudio de la visión martiana; la necesaria ruptura con el neoliberalismo como condición previa para la contribución de nuestras repúblicas a la conformación del equilibrio del mundo, y la globalización y sus impactos.
Fue el consenso de los participantes que la conferencia cumplió sus propósitos cabalmente. //