El 91% de las tierras cultivables están en manos de latifundistas
Argenpress.info
El 91 % de las tierras cultivables de Bolivia está en
manos de latifundistas vinculados a los partidos políticos y algunos medios de
comunicación, indicó la Comisión Especial de Asuntos Indígenas y Pueblos
Originarios.
En su informe, citado por la prensa local, el presidente de la comisión,
Heriberto Lázaro, denunció la desproporcionada distribución de la tierra en el
país, donde el 71 % de la población debe conformarse con el 9 % de la tierra.
Los grandes propietarios de tierras, que significan el 5 % de la población son
dueños del 89 % de los campos. Los medianos, que representan el 15 % de los
habitantes, son dueños del 8 %, en tanto que los pequeños productores, que
conforman el 80 % de la población, poseen tan sólo el 3 % de las tierras, según
dicho documento.
El documento coincide con un texto publicado por el gobierno en mayo de este año,
que señala que unas cuantas familias de gamonales (latifundistas) controlan
entre el 60 y 70 % de las tierras productivas del oriente boliviano.
El Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) de Santa Cruz distribuyó durante
la década pasada 24 millones de hectáreas, de las cuales 20 millones de
hectáreas fueron entregadas a 3.700 personas, familias de terratenientes, y
apenas 4 millones de hectáreas habrían llegado a indígenas, sin tierras.
Los beneficiados con la propiedad de la tierra son familias que dominan los
medios de comunicación y el poder económico en el país, y que aún detenta
espacios del poder político, según Lázaro.
Mientras los terratenientes concentran entre el 70% y 90 % de las tierras
cultivables del país, 'los hermanos campesinos están peleando por tener 20 ó 50
hectáreas', indicó.
Según el Movimiento Sin Tierra (MST) existen 65 millones de hectáreas de tierras
cultivables en el país, de las cuales 40 millones se encuentran en manos de los
gamonales (latifundistas). Otros 10 millones de hectáreas corresponden a las
tierras protegidas, a las que también acceden los poderosos para la extracción
de madera, gas y minerales.
Y en manos de los pueblos indígenas y comunidades campesinas se encuentran tan
sólo 15 millones de hectáreas de baja calidad para cultivar.
El gobierno del presidente Evo Morales lleva a cabo una 'nueva revolución
agraria' que pretende repartir las tierras a los campesinos pobres y comunidades
indígenas.
El mandatario pretende que durante sus cinco años de gobierno se redistribuyan
20 millones de hectáreas a los labriegos.