El transporte en tiempo futuro
Nuria
Barbosa León
En diciembre del 2006, el ministro del Transporte Jorge Luis Sierra, expuso
críticamente ante el Parlamento las principales causas en el deterioro del
parque disponible. El bloqueo estuvo en primer orden y luego las deficiencias en
la organización de la dirección del sector; inadecuado sistema de aseguramiento
técnico para el mantenimiento de vehículos; falta de piezas de repuesto;
indisciplina de trabajadores y de funcionarios incompetentes; alta fluctuación
laboral; descapitalización de los ómnibus; deterioro de la infraestructura en
los talleres; escaso aseguramiento financiero para atender los costos de
reposición y mantenimiento, y la incapacidad para organizarlo y planificarlo
adecuadamente.
Hubo sorpresa en la población cubana cuando mencionó como medida recuperativa la
adquisición de 200 ómnibus articulados de fabricación china, 50 de la marca
Mercedes Benz comprados de segunda mano, y otros 344 para el transporte escolar.
En el aspecto de las inversiones habló de más de 150 millones de dólares
empleados en la recuperación de locomotoras, de más de 80 millones para la
reparación de vías férreas, de más de mil millones dedicados a la reparación de
más de 300 puentes, carreteras y caminos.
Muchos se sintieron escépticos y no pensaron en el empeño de la alta dirección
del país para resolver los problemas aquejados. Sin embargo para marzo del 2007
en el balance anual del Ministerio se mostró la adquisición de más de mil
ómnibus Yutong, 12 locomotoras chinas, la construcción de dos catamaranes en
Santiago de Cuba con capacidad para 237 pasajeros, 123 cuñas con sus remolques y
130 equipos de manipulación portuaria.
En esa fecha ya habían sido reparados 500 camiones, 96 locomotoras, 2 847
vagones ferroviarios, 12 remolcadores, siete patanas, seis buques de carga seca
y tres graneleros; se compraron 2 100 toneladas de carril largo soldado y se
reinició la producción de traviesas en Villa Clara. Aún en ese momento, lo
implementado no era suficiente y no se sentía cambios visibles.
Ya en octubre del 2007 en el programa radiotelevisado de la Mesa Redonda se
explicó, una vez más a la población, los pasos dados por el Ministerio del
Transporte. Ahí se mencionó que entraron en funcionamiento más de 1500 autobuses
de los organismos, y se adquirieron otros de segunda mano, y que circulaban por
las calles capitalinas 343 autobuses Yutong nuevos, de ellos 285 en Ciudad de La
Habana y 40 en Santiago de Cuba.
Unos 3,2 millones de dólares se destinaron para recuperar coches ferroviarios.
También fueron adquiridos 200 nuevos coches para los trenes nacionales y 19
locomotoras, que entrarían en circulación en el segundo semestre del 2008 y
hasta el 2010, a un costo de 150 millones de dólares.
También se dijo en el programa televisivo que en el año 2007 se recibieron 150
planchas portacontenedores, 100 locomotoras nuevas, 100 ferrosilos, 100 casillas
para la carga general, 1900 camiones y 200 cisternas de combustible. Igualmente
se planificó y ejecutó la adquisición de más de 100 locomotoras, 3 000 vagones
de carga, patanas, buques de cabotaje, cuñas y camiones.
Cuando en marzo del 2008, el precio del petróleo ya superó los 100 dólares el
barril, la recuperación del sector del transporte en Cuba sólo puede ser posible
con una justa política de ahorro y el máximo aprovechamiento de las capacidades
de cargas. Se trabajó, además, en el reordenamiento interno, al rescate del
personal y al aprovechamiento de las reservas de eficiencia por efecto del
control, la disciplina y la atención a los trabajadores.
Hoy vemos circular por las calles capitalinas nuevas rutas de guaguas, -incluso
vacías o semillenas- confortables en sus muebles, con ventilación adecuada,
música indirecta de radio o reproductoras, micrófono para los conductores y un
tiempo de espera no superior a los 10 minutos en las paradas, y todo parece un
cuento de ciencia ficción porque el precio del pasaje no se incrementó.
Si es importante un llamado educativo a la población y a las tripulaciones de
cada ómnibus para el cuidado de los medios y una mayor sanción, tanto judicial
como moral, a todo aquello que atente contra la supervivencia de los equipos.
Aún no se ha concluido la recuperación total del transporte pero vientos soplan
hacia el alivio, sólo el socialismo es capaz de enfrentar un problema, por muy
crítico que sea y solucionarlo con la unidad de sus fuerzas. No hubo necesidad
de privatizaciones, ni entrega de los recursos del pueblo a los monopolios. En
cambio, se formuló una estrategia estatal, pensada y bien formulada, que puede
ser la luz para el avance de la sociedad.
Para concluir una moraleja: "Un grano no hace granero, pero ayuda a su
compañero"
*Nuria Barbosa León es cubana y
ejerce como periodista en las emisoras Radio Progreso y Radio Habana